Los equipos de ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, que operan en el norte de Irak, informan de que la noche del jueves llegaron más de 900 personas refugiadas sirias en 45 autobuses al campo de Bardarash, lo que eleva el número de personas alojadas en el campo a cerca de 9.700

Hasta el momento, más de 10.100 personas refugiadas sirias han cruzado la frontera con Irak en busca de la seguridad. Cerca del 75% de los refugiados registrados son mujeres, niños y niñas. Más de una cuarta parte de las familias refugiadas son monoparentales encabezadas por mujeres. Entre las llegadas también se encuentran menores no acompañados. 

“El campamento de Bardarash, en la gobernación de Dohuk, está listo para recibir hasta 11.000 personas. Se han identificado otros sitios cercanos para albergar a más refugiados. Agradecemos la respuesta de las autoridades locales”, dijo el portavoz de la agencia. 

El campamento puede recibir hasta 11.000 personas. La cifra de desplazados tras la incursión turca en el noreste del país ya llega a los 180.000.

Mientras tanto, en Siria, unas 180.000 personas han tenido que desplazarse en el noreste del país, según las últimas estimaciones de la ONU. La mayoría de los desplazados internos son mujeres, niños y niñas.  

En el marco de la respuesta interagencia en el interior de Siria, ACNUR está prestando ayuda de emergencia y servicios en materia de protección a miles de personas para garantizar que las familias desplazadas se encuentran en una situación tan segura y digna como sea posible.  
Quienes dejan sus hogares buscan un lugar seguro en albergues colectivos y en casas de con familiares y amigos. Hasta la fecha, más de 75.000 nuevos desplazados que se encuentran en comunidades de acogida, centros colectivos y campamentos, han recibido artículos de primera necesidad a través de la red de socios de ACNUR en el terreno. Estos artículos incluyen chaquetas de invierno, mantas térmicas y sacos de dormir para asegurar que las familias estén protegidas del frío.