Millones de personas han tenido que abandonar sus hogares. Los tres países sufren frecuentes inundaciones durante la temporada de lluvias del monzón que comienza en junio y dura hasta finales de septiembre, pero las de este año son las peores en décadas.

 – Desde que comenzaron las lluvias a principios de agosto, más de 1.200 personas han muerto por las inundaciones y 40 millones se han visto afectadas, según las cifras de la Ofician de Coordinación de Ayuda Humanitaria de la ONU (OCHA).

El agua ha destruido casas, escuelas y hospitales. Muchas personas se refugian en campamentos y albergues temporales, y necesitan con urgencia comida, agua potable y saneamiento. Además, sin acceso a servicios sanitarios, aumenta el riesgo de que se propaguen enfermedades.

El impacto de la tragedia se seguirá sintiendo cuando pasen las lluvias, porque las inundaciones han destruido cultivos y matado al ganado, acabando con los alimentos y la forma de vida de miles de personas.

Las agencias de la ONU y otras organizaciones humanitarias están sobre el terreno ayudando al gobierno en la respuesta.