En 2019 se registró el incremento más pronunciado de ocupación de este colectivo (5,1%) desde 2005

Randstad  ha analizado la evolución de la mujer en el mercado laboral español con motivo del Día de la Mujer Trabajadora, que se celebra este domingo 8 de marzo. Para llevar a cabo este estudio, Randstad ha tenido en cuenta los datos del cuarto trimestre de la Encuesta de Población Activa del Instituto Nacional de Estadística (INE) desde 2002 hasta 2019.

Randstad destaca que más de 4,5 millones de mujeres con formación superior están trabajando, la mayor cifra de la historia. En concreto, durante el último trimestre de 2019, se registraron 4.578.400 trabajadoras con formación académica superior, lo que supone un 5,1% más que la alcanzada el año anterior (4,36 millones), siendo el incremento más pronunciado desde 2005. Desde 2002, año de comienzo del estudio, el volumen de trabajadoras con estudios superiores casi se ha duplicado, creciendo un 93,7%.

Cuando se analiza la serie histórica, Randstad revela que esta cifra ha registrado un aumento constante y estable desde el comienzo del estudio exceptuando un leve descenso del 0,3% entre 2011 y 2012. Los aumentos de volumen más bruscos se produjeron en los primeros años del estudio: 2005 (+11,7%), 2004 (+9,3%) y 2003 (+6,8%).

Por otro lado, la tasa de ocupación de las mujeres con formación superior es del 90,3%, la mayor desde 2008, cuando se registró una tasa de 91,7%. Es decir, nueve de cada diez mujeres con estudios superiores está trabajando actualmente. La tasa de este año supone un aumento de dos décimas con respecto a la registrada el año anterior (90,1%).

Este indicador del mercado laboral creció entre 2003 y 2007 de manera constante, hasta alcanzar el índice más elevado de la serie histórica (93,4%). A partir de ese momento, la tasa de ocupadas con formación universitaria experimentó cinco años de descenso consecutivo, hasta registrar el 82,6% de ocupación en 2012 y 2013, la cifra más baja del periodo consultado. Desde entonces, la cifra ha vuelto a crecer, encadenando seis años consecutivos de incremento y superando en los últimos años la barrera del 90%.

“Las cifras que arroja este estudio suponen una gran noticia, ya que a pesar de la moderación en la creación del empleo que se está experimentando en los últimos años, la empleabilidad de las mujeres con estudios superiores no deja de crecer año tras año, batiendo en este 2019 nuevos récords”, afirma Valentín Bote, director de Randstad Research.

Riojanas, madrileñas y navarras con alta formación, líderes en empleabilidad

El análisis de Randstad también ha tenido en cuenta la empleabilidad de las ocupadas con formación superior según el lugar donde se encuentran las profesionales. La Rioja (94,6%), la Comunidad de Madrid (93,3%) y Navarra (93,1%), son las comunidades donde las trabajadoras con formación académica superior registran mayor tasa de ocupación, con porcentajes por encima del 93%. A continuación se sitúan Euskadi (92,9%), Catalunya (92,8%), Aragón (92,4%), Cantabria (91,9%), Baleares (91,6%), Asturias (91,2%) y Castilla y León (90,4%), todas ellas por encima de una media nacional que coincide con la tasa de Galicia (90,3%).

En el lado contrario, con una tasa de ocupación menor a la media, Canarias (88,1%), Comunitat Valenciana (87,6%), Castilla-La Mancha (86,2%), Andalucía, Extremadura (ambas con 86,1%) y la Región de Murcia (86%).

En términos absolutos Catalunya (885.100), la Comunidad de Madrid (844.200), y Andalucía (618.600) son las comunidades autónomas que cuentan con más ocupadas con educación superior. En total, las tres regiones representan un 50,6% del total de este colectivo de profesionales. En el lado contrario, con el menor número de trabajadoras con educación universitaria se sitúan Asturias (104.500), Navarra (75.600), Extremadura (73.000), Cantabria (60.900) y La Rioja (33.400).

Por otro lado y en cuanto a los crecimientos del volumen de las profesionales con educación universitaria con respecto al 2018, destaca que La Rioja (10,6%), Canarias (10,5%) y Andalucía (10,2%), todas ellas por encima del 10%. Le siguen Castilla y León (9%), Cantabria (7,8%), Extremadura (6,7%), la Comunidad de Madrid (6%), Catalunya (4,1%), Galicia (3,5%) o Baleares (3,1%).

Ya registrando  crecimientos más moderados se encuentran Comunitat Valenciana, Castilla-La Mancha (ambas con 2,9%), la Región de Murcia (2,8%), Aragón, Asturias (las dos con un 1,3%) y Euskadi (0,6%). Cantabria, con un decrecimiento del 5,5%, fue la única región del país que ha visto reducido el número de empleadas con formación académica elevada respecto al año anterior.

Más de la mitad de las trabajadoras ha cursado estudios superiores

Cuando se analiza la situación de las profesionales en función de su formación académica, el análisis llevado a cabo por Randstad pone de manifiesto que el 51,4% del total de trabajadoras dispone de estudios superiores, mientras que el 47,1% cuenta con educación secundaria, y el 4,2%, estudios primarios.

Es relevante que, con respecto al año pasado, el peso de las trabajadoras con educación superior se ha elevado 2,5 puntos porcentuales con respecto a 2018. Por su parte, el porcentaje de ocupadas con formación secundaria aumentó siete décimas, mientras que las que tienen educación básica se redujo en un 0,4%.

En el caso de los trabajadores varones, la distribución porcentual es bien distinta. En este caso, la mayor parte de ellos (54,5%) cuenta con estudios secundarios, el 36,5% dispone de formación superior, mientras que el 6,3% tiene primaria.