Ayer por la tarde iba paseando por las calles de mi pueblo, Tomares, cuando pasé cerca de un banco de madera en el que se econtraban dos abuelitas charlando tranquilamente -a pesar del frío- y de repente, una dijo: “es que hoy parece que la gente está de vuelta de todo…”, mientras la otra buena señora asentía ante las palabras de su interlocutora y añadía: “se vive distinto…” . Proseguí mi paseo, pero aquellas sencillas y sabias palabras no dejaban de rondarme la cabeza: de vuelta de todo… ¿Cómo y cuándo se llega a esa situación? Y, sobre todo, ¿quién? es decir, ¿cuál es el tipo de persona que está “de vuelta de todo”?

El Síndrome DVDT

Podríamos bautizar como Síndrome DVDT al conjunto de características que definen a quien está “De Vuelta De Todo” (DVDT). Si únicamente nos guiásemos por el sentido literal del estar “de vuelta de todo”, pensaríamos que estamos hablando de una persona que conoce mil sitios, que ha vivido mucho, por tanto, se trataría de una persona sabia ¿no? pues realmente, no. La sabiduría requiere de un alto grado de conocimiento y para conocer son imprescindibles la curiosidad, el experimentar, la ilusión por mejorar, el innovar, el sentimiento de compromiso y superación que se genera al establecer nuevos objetivos… Una persona que padezca el Síndrome DVDT hace muuucho que perdió todo eso y, lejos de ser una persona sabia, es un ser triste y anodino que permite que sean la frustración, la apatía y la desesperanza las que lleven las riendas de su destino. Y, ¿esto a dónde lleva?

A ninguna parte …

Ya nos lo advertía Antonio Machado: “Los que están siempre de vuelta de todo son los que nunca han ido a ninguna parte” ¡Exacto! Porque cuando verdaderamente curioseas, conoces, experimentas, ilusionas… ¡estás deseando repetir! y volver a conjugar en gerundio, una y mil veces, la superación ¡porque te genera satisfacción! y es síntoma de evolución -personal, profesional, social, humana…-.

Quien está “de vuelta de todo”, efectivamente, no llega a ninguna parte porque ha hecho del sedentarismo -físico y emocional- su triste arte. “¿Para qué voy a ir, si ya sé lo que va a pasar?” Éste es el mantra de quien padece el Síndrome DVDT, así, complicado crecer (en ningún sentido) y si me apuras, no solo no crece, sino que involuciona, esto es, retrocede (tanto como profesional como persona) porque uno de los primeros síntomas de estar “de vuelta de todo” es la pérdida de interés general, y si no hay nada que te interese… ¡difícil será que progreses! El interesar es el germen del apasionar y solo cuando eres un ser apasionado y apasionante es cuando logras destacar ¡hasta ser brillante!; solo cuando eres un ser apasionado y apasionante generas credibilidad a cada instante y ya sabemos que el río de la credibilidad desemboca en el océano de las relaciones de confianza, de esas que traspasan con mucho las fronteras de una temporal alianza y harán que, a tu favor, se incline la balanza incluso en tiempos que no sean precisamente de bonanza…

Agradezco a aquellas dos abuelitas que me inspirasen esta reflexión y en la próxima ocasión que te cruces con alguien que diga estar “de vuelta de todo”, prueba a decirle algo amable, probablemente no se lo espere y esto le haga pensar que no, no está “tan de vuelta” como creía…

María Graciani | Escritora, conferenciante, periodista

@m_graciani

Artículo incluido en el número de febrero de la revista Agenda de la Empresa