Todas las acciones de Cruz Roja van intrínsecamente vinculadas al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que creemos constituyen un nuevo contrato social global que nos obliga a todos y todas -países, tanto desarrollados como en vías de desarrollo, administraciones públicas, organizaciones de la sociedad civil, ciudadanos y también empresas-.

Las desigualdades han aumentado y la pobreza se ha agravado afectando de modo permanente a muchas personas y, en muchos casos, se transmite entre generaciones.

Tal y como se recoge en la definición de vulnerabilidad de la Federación Internacional de la Cruz Roja y Media Luna Roja, para contrarrestar la vulnerabilidad es necesario abordar problemas centrales tales como la pobreza, el mal gobierno, la discriminación, la desigualdad y el acceso insuficiente a recursos y medios de subsistencia. Por ello, Cruz Roja traslada su compromiso con el ODS 1 a acciones concretas tanto en el ámbito nacional como internacional dirigidas a abordar de la manera más integral posible las causas de la pobreza y no solo sus síntomas.

Este enfoque centrado en las personas viene definido desde la visión de la organización que marca nuestra aspiración para dar respuestas integrales a las personas vulnerables desde una perspectiva de desarrollo humano y comunitario, reforzando sus capacidades individuales en su contexto social. En situaciones de extrema vulnerabilidad para acompañar a las personas para que puedan adquirir una mayor autonomía, es necesario apoyar la resolución de necesidades básicas. Difícilmente una persona que no pueda cubrir las necesidades críticas de alimentación y alojamiento de su familia o la escolarización de sus hijos y se encuentre en una situación de exclusión social muy alejada del mercado laboral podrá emprender el camino para encontrar un empleo digno hasta que no consiga una mínima estabilidad. Por ello, en España trabajamos desde la cobertura de necesidades básicas (alimentos, vestuario, enseres domésticos…), prevención de la exclusión residencial (suministros como electricidad, apoyo en la negociación de hipotecas o alquileres, pagos puntuales de cuotas) y apoyo a la escolarización (becas comedor, material escolar, vestuario…) hasta la motivación, activación y acompañamiento hacia el empleo, con orientación profesional, formación en competencias, intermediación laboral con empresas o apoyo para el autoempleo.

Este compromiso y este enfoque también se traslada al ámbito internacional, donde trabajamos desde la asistencia humanitaria a personas afectadas por desastres y crisis (inundaciones, sequías, terremotos, movimientos migratorios…) hasta el fortalecimiento de la producción agrícola, ganadera y pesquera,  con el objetivo de que las personas cuenten con las competencias técnicas, los medios adecuados (herramientas, insumos, agua, tierra…) para tener acceso y utilizar de manera adecuada los alimentos, promoviendo el intercambio y la comercialización en un contexto económico y medioambiental sostenible. También apoyamos a las personas para que puedan acceder al mercado laboral o emprender sus propias actividades económicas.

De acuerdo al informe global de 2018 de avances en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, si bien en general las personas viven mejor que lo que lo hacían hace una década, el progreso para asegurar que nadie se quede atrás no está siendo lo suficientemente rápido como para cumplir con las metas de la Agenda 2030. Todavía estamos a tiempo de acelerar los esfuerzos para lo que necesitamos el compromiso y el apoyo de todos y todas.

María Alcázar Castilla | Directora del Departamento de Cooperación Internacional de Cruz Roja

Artículo incluido en el número de enero de la revista Agenda de la Empresa