Ogossagou es un poblado de pastores malienses en el que el pasado sábado se perpetró una masacre interétnica. Al menos 135 personas han muerto, todas de la etnia peul, en un ataque perpetrado por cazadores de la etnia bambara. Entre las víctimas de la masacre hay numerosas mujeres, ancianos y niños. Los agresores, que habían rodeado el poblado, quemaron cientos de viviendas.

Una misión del Comité Internacional de la Cruz Roja acudió a esta zona cercana a la frontera con Burkina Fasso para formar parte de la investigación de lo ocurrido. La masacre coincidió con la visita de una misión de la ONU para investigar el alarmante aumento de violencia en el centro y norte del país y evaluar la continuidad de la misión de cascos azules en Mali.

El presidente IbrahimBoubacar Keita hoy ha destituido a dos altos cargos militares y ha disuelto una milicia en la que hay miembros sospechosos de haber participado en la matanza. Al menos 134 personas fallecieron y algunos de los cuerpos, de mujeres y niños incluidos, estaban completamente carbonizados después de que unas cuatrocientas viviendas fueran quemadas.

Las destituciones en la cúpula del ejército también han sido consecuencia de un ataque islamista el pasado 17 de marzo en el que murieron 26 soldados.