Tras recibir en Aquisgrán el Premio Carlomagno por su compromiso europeo, Macron ha señalado que cree en “un presupuesto europeo mucho más ambicioso, una zona euro más integrada, con un presupuesto propio” ante la canciller alemana, Angela Merkel, a la que ha mencionado varias veces por su nombre de pila durante su intervención. También han escuchado sus palabras Felipe VI, Javier Solana o Mario Draghi, entre otros líderes europeos.

En su discurso, Macron ha llamado a dejar atrás las viejas costumbres, hábitos o tabúes de cada uno para “crecer juntos”. En este sentido, afirma que Francia ha cambiado y ha abandonado la idea de que el gasto público debe crecer siempre por lo que ha invitado a Alemania a superar el dogma de los “superávits comerciales y presupuestarios”.

El líder galo ha subrayado que “Europa ya no funciona con hegemonías sucesivas sino que solo puede luchar por su lugar en el mundo con solidaridades constantes”. Ha indicado que la UE debe superar la división norte-sur creada con la crisis económica y la brecha entre Oriente y Occidente que provoca la crisis migratoria, construir una “auténtica soberanía europea”.

Macron ha concluido su intervención diciendo que Europa es una utopía que existe con “hechos pragmáticos y realistas” y ha animado a los líderes europeos presentes en Aquisgrán a ser ambiciosos, asumir riesgos y “seguir escribiendo esta partitura”.

El Premio Carlomagno reconoce a venerables artífices de la integración europea, como Helmut Kohl o François Mitterrand. Entre los últimos ganadores se encuentrar la canciller alemana o el Papa Francisco