El presidente de Francia, Emmanuel Macron ha presentado este jueves una batería de medidas que incluye bajar el impuesto de la renta para los trabajadores al tiempo que pretende vincular las pensiones más bajas con la inflación, en respuesta a la crisis de los ‘chalecos amarillos’ que puso en jaque a su gobierno.

Después de cinco meses de protestas y dos meses de gran debate nacional, el presidente galo ha enumerado otros objetivos para el resto del mandato y que espera llevarlos al Parlamento antes de verano, como una reforma constitucional que permita una descentralización “diferenciada”, la reducción del número de parlamentarios, la introducción de un porcentaje de proporcionalidad en la Cámara Baja y la supresión de la ENA, el vivero de las élites francesas.

El presidente ha reconocido que el movimiento de los Chalecos Amarillos ha permitido revelar “ángulos muertos de la sociedad”. “Un profundo malestar y un sentimiento de “injusticia social”, ha dicho, “que no se pueden ignorar”. Pero al mismo tiempo, ha reafirmado su voluntad de continuar las reformas y ha rechazado algunas de las principales medidas reclamadas por los chalecos, empezando por reintroducir el criticado suspendido impuesto sobre la fortuna.

Junto a la bajada de impuestos, el presidente galo ha decidido que desde enero de 2020 las pensiones de menos de 2.000 euros se vincularán a la inflación y esto se generalizará al conjunto a partir de 2021.

La intención es que el mínimo para las pensiones contributivas quede por encima de los mil euros y alargar el período de cotización para los trabajadores, aunque no por retrasar la edad legal de jubilación.