El ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, ha dicho que el cuadro macroeconómico 2016-2019 que ha presentado al Consejo de Ministros se basa en “hipótesis prudentes y cautas” para que tenga “muchísima credibilidad”.

El titular de Economía ha señalado que el crecimiento económico en el año 2016 va a ser del 2,7%, en el año 2017 del 2,4% y en los dos años restantes, 2018 y 2019, del 2,5%. La prudencia de esta cifra la avala, a su entender, el crecimiento del primer trimestre de este año conocido hoy, el 0,8%, que es idéntico al del último semestre del año anterior, lo que supone un crecimiento interanual de 3,4%.

Este crecimiento económico es consecuencia de la corrección de los desequilibrios macroeconómicos, según de Guindos, quien ha vaticinado que, si la previsión del 2,7% se cumple en este ejercicio a principios del año próximo “tendríamos los niveles de renta y los niveles de producto interior bruto que teníamos antes del inicio de la crisis”.

El ministro ha subrayado la importancia de la evolución de la inversión, más fuerte en los bienes de equipo, por encima del 5%, que en la construcción. En estos momentos España, dejando aparte el turismo, exporta de media mensualmente 25.000 millones de euros en bienes y servicios, lo que supone un cambio fundamental de modelo de la economía española. “Hemos dejado de ser una economía que dependía fundamentalmente del crédito al sector inmobiliario y la construcción a ser una economía que depende de las exportaciones de bienes y servicios”, ha explicado. Además, ha puntualizado que este modelo es “más sostenible en el tiempo y está menos sujeto a los vaivenes de las crisis financieras internacionales”.

Respecto a la evolución del PIB y en relación con el saldo exterior, el escenario macroeconómico dibujado hoy supondría acumular siete años de superávit de la balanza de pagos.

Por lo que se refiere a las previsiones de empleo y paro según la EPA, el ministro ha sostenido que en el año 2019 prácticamente se alcanzarán los 20 millones de puestos de trabajo, lo que representa que en los próximos cuatro años en España se puede crear un millón ochocientos cincuenta mil puestos de trabajo, es decir una media de 470.000 al año.