Los talibanes afganos han reivindicado un atentado suicida en Kabul que ha costado la vida al menos a 10 personas y ha causado heridas a más de 40. Dos de los fallecidos son militares del contingente de la ONU en Afganistán, un estadounidense y un rumano. 

Una furgoneta cargada de explosivos ha estallado en el área de Shashdarak, donde se encuentran las delegaciones diplomáticas, entre ellas la embajada de EE.UU., el cuartel general de las fuerzas de la ONU y los edificios oficiales más importantes. Los talibanes, según informa Efe, aseguran que su objetivo era un convoy de extranjeros que se dirigía al cuartel general del principal servicio de inteligencia afgano.