La OMS denuncia la indiferencia de la prensa internacional y los gobiernos

La Organización Mundial de la Salud ha denunciado que los combates en Idlib, la última zona del país controlada por la oposición, han obligado a suspender la atención médica en 53 centros desde el 1 de enero.

Las familias sirias que están huyendo de los bombardeos ahora tendrán menos posibilidades de ver a un médico y de acceder a medicinas y vacunas. Con unos niveles de desplazamientos sin precedentes, esto supone un enorme riesgo de que haya brotes de enfermedades como el sarampión.

La Organización está respondiendo a la crisis montando más clínicas móviles para seguir a los desplazados, pero los ataques continúan. En 2020, ha habido ya dos bombardeos a clínicas, que han dejado 10 muertos y 30 heridos. “Lo que es sorprendente sobre esta escalada es que las enormes necesidades humanitarias están siendo mayoritariamente ignoradas por la prensa internacional y los Gobiernos”, dice el director regional de emergencias de la OMS. “El noroeste de Siria vive una de las crisis humanitarias más graves del mundo y los civiles están sufriendo de forma extraordinaria”.