La Conferencia Episcopal de Venezuela (CEV) ha pedido este lunes a las autoridades permitir el ingreso de la ayuda humanitaria que se espera llegue en los próximos días a las fronteras, pero hasta ahora el presidente Nicolás Maduro insiste en que se trata de un “show malo y barato”.

En un comunicado, los obispos solicitan que “sean concedidos los permisos necesarios para disponer de la ayuda humanitaria como un medio para mitigar el impacto de la crisis sobre la gente más vulnerable”.

“El pueblo Venezolano ha despertado, está en la calle porque anhela un cambio en el rumbo político y democrático del país”: es la afirmación que fue plasmada en el comunicado conjunto de la Presidencia de la Conferencia Episcopal Venezolana, la Conferencia Venezolana de Religiosos y Religiosas y el Consejo Nacional de Laicos este lunes 4 de febrero.

Moralmente inaceptable la represión, proteger al pueblo

En el comunicado los tres organismos eclesiales exigen a los organismos de seguridad del Estado que “no sigan reprimiendo a sus hermanos venezolanos y asuman su verdadera responsabilidad de proteger al pueblo en toda circunstancia, particularmente cuando ejerzan el derecho a la protesta pacífica”.

“Es moralmente inaceptable la creciente represión por motivos políticos, la violación de los Derechos Humanos y las detenciones arbitrarias y selectivas”, aseveran.

Señalan además que las marchas del 23 de enero y la del 2 de febrero han dado “testimonio de la fuerza y la perseverancia de un pueblo que cuando es exigido responde positivamente ante el anhelo de un mejor futuro, donde la vida no esté en riesgo permanente, sino que hayan oportunidades para el desarrollo humano integral y la reactivación de los valores de la paz, la reconciliación y el encuentro”.

Que se acaben los abusos de poder

Por otra parte se pone de manifiesto la urgencia de que el Ministerio Público y la Defensoría del Pueblo “cumplan con su primer deber que es el estar al servicio del pueblo y, de una vez por todas, se acaben los abusos de poder y las detenciones antes descritas, en particular, lo que se refiere a las detenciones de menores de edad”.

“No caigan en contradicción las mismas leyes que profesan respetar, y siéntanse independientes de cualquier otro poder público a la hora de ejercer sus funciones”, exhortan, a la vez que realizan un reconocimiento y agradecimiento “a los activistas que defienden y promueven los Derechos Humanos en momentos de crisis y tensión en el país, por el servicio que desempeñan a pesar de los riesgos”, y les animan a seguir atendiendo a las víctimas que sufren injusticias. “Pedimos el respeto y la seguridad personal y jurídica para quienes ejercen este digno servicio en Venezuela”, escriben.

Los miembros de las presidencias de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), de la Conferencia de Religiosos y Religiosas de Venezuela (CONVER) y del Consejo Nacional de laicos de Venezuela (CNL), testimonian experimentar en todas las comunidades a las que sirven y en todo el contexto nacional, “una dolorosa situación de injusticia y sufrimiento por la carencia de lo necesario para una vida digna y productiva, y la indefensión ante la justicia”.

Transición hacia proceso electoral sea pacífico, evitar derramamiento de sangre

Se trata de una situación “dramática”, que ha generado “con determinación y esperanza”, la “búsqueda de un cambio político a través de un proceso de transición pacífica y transparente, que lleve a elecciones libres y legítimas para retomar el rumbo democrático y lograr la recuperación del Estado de Derecho, la reconstrucción del tejido social, la producción económica, la moral en el país y el reencuentro de todos los venezolanos”. Motivo por el cual se señala la necesidad de asumir la ruta de transición hacia un proceso electoral “de forma pacífica y con los instrumentos presentes en la Constitución Nacional, para evitar mayores sufrimientos y dolores al pueblo”. Y se invita a todo el pueblo venezolano “a dar lo mejor de sí, cada uno en su ámbito de trabajo y acción, para que desde la unidad, la solidaridad y la responsabilidad ética, con un espíritu distendido”, se busque “el bien común” y se trabaje “sin descanso en la reconstrucción de la Democracia y de la patria entera, evitando el derramamiento de sangre como bien lo ha expresado el Papa Francisco”.

Sean concedidos permisos para ayuda humanitaria

Recordando el compromiso de la Iglesia católica en el acompañamiento y auxilio a la población más afectada, que ha actuado siempre según los principios “de independencia, imparcialidad y humanidad”, los organismos eclesiales solicitan que “sean concedidos los permisos necesarios  para disponer  de  la ayuda humanitaria como un medio para mitigar el impacto de la crisis sobre la gente más vulnerable”.

Y aseguran el compromiso de Cáritas de Venezuela y las diversas instituciones de promoción social de la Iglesia a continuar con ese servicio que están realizando “con equidad, inclusión, transparencia y efectividad”,