La UNESCO ha lanzado un informe en el que muestra que muchos países de acogida de refugiados no incluyen a esos niños en sus sistemas nacionales.

Los niños que buscan asilo y están detenidos en países como Australia, Hungría, Indonesia, Malasia y México tienen un acceso limitado o nulo a la educación. Los refugiados rohingya en Bangladesh, los burundeses en Tanzania, los karen en Tailandia y muchos afganos en Pakistán solo pueden recibir una educación en escuelas separadas, no formales, algunas de las cuales no están certificadas.

Por otro lado, en ocho de los diez principales países de acogida de refugiados, los sistemas educativos nacionales han avanzado en la inclusión de estos alumnos. Entre esos países figuran Chad, Etiopía y Uganda, así como Canadá e Irlanda, líderes mundiales en la implementación de políticas de educación inclusiva para inmigrantes.

En la Unión Europea en 2017, el doble de jóvenes nacidos en el extranjero abandonaron la escuela en comparación con los nativos.