El Programa Mundial de Alimentos ha hecho una petición urgente a la comunidad internacional para ayudar al creciente número de venezolanos fuera de su país. La organización calcula que más de la mitad de los migrantes y refugiados venezolanos en Colombia, y una cuarta parte en Ecuador, no tiene la alimentación garantizada.

El portavoz de la organización explicaba que “la magnitud” de los retos es tal que los Gobiernos necesitan ayuda internacional. El Programa Mundial de Alimentos ha repartido comida para casi dos millones de migrantes y sus comunidades de acogida desde 2018.

Esta asistencia es fundamental para que los venezolanos estén seguros. “Normalmente las mujeres que son cabeza de las familias más vulnerables. Tienen acceso limitado a necesidades básicas como la comida y corren el riesgo de ser reclutadas como trabajadoras sexuales o por grupos armados en Colombia para poder alimentar a sus familias”, explicaba el portavoz Herve Verhoosel.

La organización calcula que necesita unos 196 millones de dólares para financiar su programa. Esos fondos son parte del Plan de Respuesta Regional que pondrán en marcha 137 organizaciones para ayudar a cuatro millones de venezolanos y sus comunidades de acogida en 2020.

Unos 4,6 millones de venezolanos han abandonado su país y de ellos un 80% se ha establecido en Latinoamérica.