El coronavirus ha sacudido el mercado provocando ventas masivas sin precedentes en los mercados financieros. Pese a que el impacto del virus en la economía aún no es cuantificable, sí se espera que sea significativo, lo que está llevando a los bancos centrales a tomar medidas.

La FED anunció ayer un drástico incremento de liquidez en los mercados monetarios, después de que la semana pasada hubiera recortado los tipos de interés en 50 puntos básicos de manera inesperada (de 1.5-1.75% a 1-1.25%). El mercado, por su parte, descuenta un nuevo recorte de tipos por parte de la FED este mes de marzo y algunos analistas hablan ya de posibles recortes adicionales durante la primavera. El BCE, en cambio, dispone de menos munición con la que actuar y podría optar por nuevas medidas de liquidez en lugar de recortar tipos, medidas que no se esperan ni tan ágiles ni tan impactantes como las que ya está adoptando la FED desde Estados Unidos.

El EURUSD vive un rally como no se veía hace tiempo, el cambio entre EUR y USD se ha apreciado un 6% en tan sólo dos semanas en que ha pasado desde niveles de 1,08 a casi alcanzar el 1,15 ayer, niveles no vistos desde enero de 2019. Hoy el euro recupera algo del terreno perdido y el cruce se mueve ahora entre el 1,13 y 1,14.

Tanto la expansión del COVID-19 como numerosas situaciones excepcionales que estamos viviendo, como el mayor desplome del crudo en 29 años, el bono alemán en mínimos históricos o el lunes negro para la bolsa, hacen muy difícil ponderar la relevancia de los datos económicos que se van publicando. Esta semana se actualizan indicadores como el IPC o el sentimiento del consumidor de Michigan desde Estados Unidos, mientras que desde la Zona Euro, independientemente de datos del PIB o del IPC en Alemania, todas las miradas se centrarán en la reunión del BCE que tendrá lugar este jueves.

Javier Quintana, director general de moneycorp España