Están llamados a las urnas seis millones y medio de israelíes. Los sondeos vaticinan que continuará el bloqueo político, como pasó tras los comicios de septiembre y abril

Israel vuelve a las urnas este lunes para elegir a su primer ministro y desbloquear la situación política del país tras dos comicios seguidos de fracasos en la formación de gobierno en 2019.

Las encuestas prevén que los resultados no difieran gradualmente de los que se registraron tras las últimas elecciones de abril y septiembre, cuando las formaciones no lograron pactar un gobierno de coalición.

Los dos principales partidos son el Likud, de Benjamín Netanyahu, y su rival de centro derecha, Beny Gantz. Ninguno puede gobernar en solitario; necesitan pactar para llegar a una mayoría simple. El problema es que incluso con sus posibles socios, tampoco ninguno alcanza los 61 escaños necesarios.