De mantenerse la situación, en 2050, los problemas hídricos, con podrían reducir el PIB entre un 6% 

 – La región mediterránea es una de las 25 zonas más afectadas por el cambio climático en el mundo. Con una población en rápido crecimiento y más de 180 millones de personas afectadas por la escasez de agua, unir fuerzas para enfrentarse a este desafío común es de suma importancia.

Para afrontar esta creciente preocupación, y en línea con la declaración ministerial de la Valeta 2017los 43 países de la UpM han respaldado recientemente una Agenda del Agua y una estrategia financiera para ayudar a mejorar el acceso al agua potable en la región euromediterránea.

En el Día Mundial del Agua, la Unión por el Mediterráneo subraya la necesidad de un diálogo regional para afrontar los desafíos hídricos comunes. Para materializar el esfuerzo colectivo y el beneficio de la cooperación regional, la UpM organizará una serie de talleres en toda la región para presentar la Agenda del Agua y fomentar el intercambio de mejores prácticas sobre estrategias financieras, en particular sobre cómo atraer inversiones para el sector hídrico.

Las consultas con los Estados miembros de la UpM han sido constantes para garantizar que la Agenda adoptada responda a las necesidades de todos los países y al beneficio que una dimensión regional puede aportar a los esfuerzos nacionales.

El planteamiento también se ha elaborado para garantizar su éxito con las medidas apropiadas en lo que respecta a la disponibilidad de los recursos hídricos, examinándose también la forma en que esos enfoques pueden encajar con las prioridades nacionales.

Miguel García-Herraiz, Vicesecretario General de Agua y Medio Ambiente de la UpM, declara: “La Agenda del Agua de la UpM tiene el objetivo de garantizar el acceso al agua potable, especialmente de los más vulnerables, como un derecho humano fundamental. A través de este enfoque regional, también tenemos en cuenta una perspectiva de igualdad de género, la participación activa de los jóvenes, la transparencia y una mejor rendición de cuentas en el sector hídrico. Debemos continuar trabajando juntos para cumplir verdaderamente nuestros compromisos y potenciar nuestros resultados.” 

Las políticas e inversiones que pueden ayudar a los países de la UpM a lograr economías más seguras para el agua y resilientes al clima, incluyen una mejor planificación para la asignación de recursos hídricos, la adopción de incentivos para aumentar la eficiencia hídrica y las inversiones en infraestructura para garantizar el suministro y disponibilidad de agua.

Adoptar un enfoque transversal ha sido parte del esfuerzo constante de la UpM, ya que la mayoría de los desafíos relacionados con el agua están relacionados. Por ejemplo, la agricultura representa el 70% del total de extracciones mundiales de agua dulce, siendo clave para toda la cadena de suministro agroalimentaria.

La Agenda del Agua establece una serie de recomendaciones técnicas y financieras para aprovechar las inversiones y mejorar el acceso al agua en la región. Las recomendaciones se desarrollan en torno a cuatro prioridades regionales de acción:

 Agua, alimentos y ecosistemas,  Agua, empleo y migración, Condiciones sanitarias e higiénicas, y Agua y acción climática.