El Tratado de Retirada fue tumbado esta vez por 344 votos contra 286 al término de una caótica serie de votos. La Cámara de los Comunes ya lo había rechazado masivamente en dos ocasiones, el 15 de enero y el 12 de marzo.

Las negociaciones de May para lograr nuevos apoyos, incluida su oferta a los conservadores más euroescépticos de dimitir si respaldaban el acuerdo, le han permitido obtener el mayor respaldo de las tres votaciones sobre el texto, con 286 votos a favor, si bien ha sido insuficiente para lograr su ratificación: 344 diputados han votado en contra, tumbando así la última oportunidad de sacar adelante el texto. Justo en el que debía haber sido el último día de Reino Unido en la Unión Europea, el Parlamento ha consagrado la incertidumbre.

Las consecuencias de esta decisión son graves”, ha avisado la primera ministra, quien ha recordado que ahora, legalmente, Reino Unido debe abandonar la Unión Europea el 12 de abril. “Me temo que estamos alcanzado los límites de este proceso en esta cámara”, ha dejado caer.