Los expertos atribuyen esta epidemia a una disminución en el número de personas que se vacunan, como consecuencia de interrupciones en el suministro de vacunas o la falta de cobertura a determinados colectivos marginales.

Ucrania ha sido el país más afectado al registrar 23.000 casos en lo que va de año.

Otros seis países -Italia, Grecia, Georgia, Rusia, Serbia y Francia- han registrado más de 1.000 infecciones entre adultos y niños en 2018.