El doble atentado en Cataluña ha dejado hasta el momento 15 muertos -14 en Barcelona y uno en Cambrils-, y más de 120 heridos -53 siguen hospitalizados, 13 de ellos en estado crítico- de hasta 34 nacionalidades diferentes.

Todas las víctimas mortales ya han sido a identificadas: cinco son de nacionalidad española, tres son ciudadanos italianos, dos portuguesas, uno estadounidense, una ciudadana belga, un ciudadano canadiense, una joven con doble nacionalidad argentina y española; y un ciudadano de nacionalidad australiana y británica, según han confirmado sus respectivos países de origen.

De los españoles fallecidos, cuatro han muerto en el atentado Barcelona. En las Ramblas perdieron la vida Francisco López y su sobrino nieto de tres años, ambos vecinos de Rubí (Barcelona), Pepita Codina, vecina de Sant Hipòlit de Voltregà (Barcelona), y Silvina Pereyra, de 40 años y con doble nacionalidad española y argentina, quien vivía en Barcelona desde hacía diez años y trabajaba en el mercado de La Boquería.

El joven que apareció muerto dentro de su propio coche tras el atentado de las Ramblas después de que uno de los terroristas lo utilizara para huir saltándose un control policial en la avenida Diagonal y atropellando a una agente, según ha confirmado el responsable de los Mossos Josep Lluís Trapero este lunes, es también víctima del atentado.

Respecto al niño australiano que estaba desaparecido desde el día del atentado, Julian Cadman, Emergencies de Cataluña ha confirmado este domingo que el menor se encuentra entre las víctimas mortales. El niño de 7 años se encontraba en la capital catalana con su madre, que resultó herida en el atropello, para asistir a una boda.

En el ataque de la Ciudad Condal fallecieron también los italianos Bruno Gulotta y Lucca Russo; la belga Elke Vanbockrijck, el estadounidense Jared Tucker, un canadiense del que se desconocen detalles de su identidad y la italoargentina Carmen Lopardo.

En Cambrils, la única víctima mortal es Ana Suárez, una mujer de Zaragoza, que no murió durante el ataque, sino horas más tarde a consecuencia de las heridas sufridas.

Además, el Gobierno de Portugal ha confirmado que la joven de 20 años de edad dada por desaparecida es la segunda víctima mortal de nacionalidad portuguesa en el ataque, en el que también murió su abuela, de 74 años. En la tarde del viernes, los padres de la joven se trasladaron hasta Barcelona para confirmar su identidad.