La mañana de este martes, en el Vaticano, en la sede de la Pontificia Academia de las Ciencias, se llevó a cabo la ceremonia para la firma de la Declaración de los líderes religiosos contra la esclavitud en ocasión de la Jornada internacional para la abolición de la esclavitud. El acuerdo para la firma de esta declaración fue instituido  el 17 de marzo de este año por el Global Freedom Network. Con la firma de este acuerdo, los líderes religiosos de todo el mundo declaran así su compromiso para eliminar  -antes del 2020- las modernas formas de esclavitud y el tráfico de personas.

lideres religiosos esclavitud RomaLos firmantes fueron: por la Iglesia católica el Papa Francisco, por los anglicanos, el arzobispo de Canterbury Justin Welby; un representante hindú y dos budistas, entre los cuales el sumo sacerdote de Malaysia; por el judaísmo el rabino jefe David Rosen y el rabino Abraham Skorka, amigo de Papa Bergoglio; por los ortodoxos, en representación del patriarca ecuménico Bartolomé el metropolita Emmanuel de Francia; por los musulmanes, el subsecretario de Al-Azhar Abbas Abdalla Abbas Soliman en representación del gran imam Mohamed Ahmed El-Tayeb, y los grandes Ayatollah Mohammad Taqi al-Modarresi e Sheikh Basheer Hussain al Najafi, además del argentino Sheikh Omar Abboud, también él amigo de Papa Francisco.

‘Los aquí firmantes estamos reunidos hoy aquí en pro de una iniciativa histórica, que tiene por objeto inspirar a todos los credos y a las personas de buena voluntad de todo el mundo a llevar adelante acciones tanto espirituales como prácticas con el fin de llegar al año 2020 habiendo erradicado las formas modernas de esclavitud de una vez y para siempre y en todo el Planeta.

A los ojos de Dios* cada ser humano, sea niña, niño, mujer o hombre, es una persona libre, y está destinado a existir para el bien de todos en igualdad y fraternidad. Las formas modernas de esclavitud, tales como la trata de personas, el trabajo forzado, la prostitución, el tráfico de órganos, y toda relación que no respete la convicción fundamental de que todas las personas son iguales y tienen la misma libertad y la misma dignidad, constituye un delito grave de lesa humanidad.

Nos comprometemos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance dentro de nuestras comunidades de fe y más allá de ellas para trabajar juntos, en pro de la libertad de todos los que son víctimas de la esclavitud y la trata de personas, y en aras de la recuperación de su futuro. Hoy contamos con la posibilidad de poner nuestra conciencia, nuestra sabiduría, nuestra innovación y nuestra tecnología al servicio de la concreción de este imperativo humano y moral”.

*El Gran Imán de al-Azhar utiliza el término “religiones”.