Después de casi dos meses de ofensiva, el ejército turco y las milicias sirias aliadas de Ankara han arrebatado este domingo a los kurdos la ciudad siria de Afrín y se han hecho con el control de todo el territorio de ese enclave homónimo, situado en el extremo noroeste de Siria.

El Estado mayor turco ha informado también de la toma del centro de la ciudad en un comunicado, en el que han señalado que ya habían comenzado los trabajos para localizar posibles minas y explosivos caseros. Horas después los combates proseguían en algunos puntos aislados de la ciudad.

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, “todavía quedan algunos focos” de combatientes kurdosirios en la localidad y sus afueras, donde presentan combate las Unidades de Protección del Pueblo. Sin embargo, la propia ONG ha asegurado que Turquía ha impuesto un “control total” sobre la región de Afrín: la bandera turca ondea en el principal campamento de las fuerzas kurdas y en la sede de gobierno.