El presidente iraní, Hasan Rohaní, dijo hoy que su país “derrotará con orgullo” las sanciones “ilegales, injustas y contrarias al derecho internacional” de EE. UU.

 – El Gobierno de Estados Unidos impondrá desde este lunes nuevas sanciones a Irán, anunciadas en mayo pasado cuando Washington abandonó el acuerdo nuclear con Teherán, aunque contempla exenciones para ocho países.

“Son las sanciones más fuertes que ha impuesto jamás nuestro país”, ha dicho el presidente estadounidense, Donald Trump, en declaraciones a los periodistas.

Esta nueva batería de sanciones, la segunda contra Irán por parte del Ejecutivo estadounidense desde mayo, tendrá en su punto de mira los sectores energético, financiero y naval de la República Islámica, y penalizará a las empresas de todo el mundo que compren petróleo iraní.

La decisión ha provocado la cólera en Irán donde el Gobierno se ha mantenido desafiante y ha dicho que aguantará el golpe. Este domingo, una manifestación para conmemorar el aniversario del asalto de la Embajada de Estados Unidos en Teherán en 1979, acababa convertida en un protesta contra Trump.

Por su parte, el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei también se ha pronunciado. Para él, esta maniobra política de Trump desacredita el valor de la democracia liberal y el prestigio de Estados Unidos, a quien ve como una potencia débil con cada vez menos influencia.

El resto de firmantes del acuerdo nuclear con Irán rechazado por Trump –Rusia, China, Francia, Reino Unido y Alemania– están buscando fórmulas para salvar el acuerdo y mantener el comercio y las compras de crudo iraní.

Por su parte, los líderes europeos que respaldaron el acuerdo nuclear han dicho que protegerán a las empresas de la Unión que hacen negocios “legítimos” con Irán.