Las principales Bolsas de China, que habían permanecido cerradas una semana por las celebraciones del Año Nuevo Lunar, han registrado pérdidas que llegaron a superar el 9 % en su regreso a las operaciones, a pesar de la intervención del Banco Popular de China (BPC), con una megainyección de liquidez de unos 154.477 millones de euros, al cambio, para contener el impacto de la epidemia del coronavirus.