Todo el equipo de la firma se encuentra en Madrid salvo su fundadora y CEO que desde octubre de 2018 vive en Nueva York

La joven firma de moda femenina Lady Pipa nació en Madridcon el objetivo de cambiar la forma tradicional en la que viste la mujer para las ocasiones especiales pero, a su fundadora le surgió la oportunidad de mudarse a Nueva York y ahora gestiona el proyecto desde el centro mundial de emprendimiento. Tras esta decisión está Sara González, una abogada que dejó el despacho de abogados en el que trabajaba para dedicarse 100% al proyecto y dar el salto internacional.

“Todo comenzó en 2013 cuando me apunté a unas clases de costura que encontré en Internet. Ese año me invitaron a unas cuantas bodas y no encontraba nada que realmente encajase con mi personalidad así que pedí a mi profesora que hiciéramos algunos vestidos juntas. Fue el principio de Lady Pipa y el fin de mi carrera de abogada porque me enamoré de la moda. Cuando fui a la primera boda vistiendo uno de mis vestidos… ¡no me lo podía creer! Otras invitadas se acercaban para preguntarme de dónde era y así se me ocurrió la idea de que las demás vistiesen mis diseños”, explica Sara González, fundadora de Lady Pipa.

Durante cuatro años, Lady Pipa era un hobby para su fundadora que seguía trabajando a tiempo completo en un despacho de abogados en Madrid hasta que en julio de 2018 decidió dedicarse 100% al proyecto.

“Desde que estoy dedicando todo mi tiempo a Lady Pipa se nota un aumento exponencial de las ventas. En abril hemos multiplicado por 7 lo que ingresamos en el mismo mes del año anterior. El objetivo es seguir creciendo hasta convertirnos en una marca de referencia para graduaciones, invitadas de boda y demás ocasiones especiales”, comenta Sara.

Algunos meses después, le surgió la oportunidad de mudarse a Nueva York y desde entonces gestiona la firma desde allí. Las colecciones se hacen en Madrid, aquí están los talleres, patronistas, proveedores, fotógrafos… y todo el equipo Lady Pipa, así que Sara vive entre las dos ciudades.

“Una ciudad como Nueva York ofrece multitud de oportunidades para aprender y seguir haciendo crecer la marca. Ahora mismo estoy en proceso de unirme a un workspace en Tribeca exclusivo para fundadores de proyectos del sector de la moda. El plan es que Lady Pipa esté presente en 15 países para 2020y Estados Unidos es un punto clave para esa expansión porque es un mercado muy potente en el que las mujeres tienen claro que quieren ir cómodas también cuando acuden a un evento.

“De todas formas, Lady Pipa es una marca madrileña y allí es donde se concentra a día de hoy nuestra actividad. El proceso de producción se gestiona desde Alcorcón y el almacén donde damos salida a todos los pedidos online está en San Fernando de Henares. La idea es seguir produciendo en España. Una producción ética y localizada en su totalidad en España es uno de los principales valores de Lady Pipa.”, explica la emprendedora.

La filosofía de Lady Pipa es que ‘la sencillez es la máxima sofisticación’. Así, el proyecto ha revolucionado el sector de ropa de fiesta adaptándose a lo que las nuevas generaciones están demandando. La idea es que cuando vistas un Lady Pipa te veas como cualquier otro día, pero más guapa, más sofisticada y nada disfrazada. Sus prendas huyen de los diseños recargados y con la máxima sencillez apuestan por sacar la mejor versión de cada mujer.