El comisionado general de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA), Pierre Krähenbühl, llamó hoy a los Estados miembros de la ONU, socios y a la sociedad civil, a apoyar la creación de nuevas alianzas e iniciativas de financiación para continuar la tarea de ese Organismo de Naciones Unidas.
Esta fue la reacción de Krähenbühl ante el anuncio que realizó ayer Estados Unidos en el que indicaba que recortaría su aportación a la UNRWA.

“UNRWA se enfrenta a un fuerte reto en la defensa de su mandato, que es una expresión de la voluntad de la comunidad internacional, y en la preservación de servicios clave como la educación y la atención médica para los refugiados de Palestina.
 
El gobierno de los Estados Unidos ha anunciado una contribución de $60 millones de dólares, en forma de servicios de emergencia y atención médica. Si bien es importante, esta financiación está dramáticamente por debajo de los niveles anteriores. La contribución total de EE. UU. en 2017 fue superior a $350 millones de dólares.
 
Desde que UNRWA comenzó sus operaciones en mayo de 1950, todas las administraciones de los Estados Unidos, desde el presidente Truman en adelante, han brindado un apoyo fuerte, generoso y comprometido a nuestra Agencia. Estados Unidos ha sido consistentemente el mayor donante de UNRWA, algo por lo que sinceramente le estamos agradecidos al pueblo americano y a sus líderes -presidentes, miembros del Congreso, diplomáticos y funcionarios- que encarnan el compromiso de ayudar a las personas vulnerables a través de UNRWA.
 
La financiación de UNRWA o de cualquier agencia humanitaria depende del criterio de los estados soberanos miembros de las Naciones Unidas. Al mismo tiempo, dada la larga e histórica relación de confianza entre Estados Unidos y UNRWA, la reducción de su contribución amenaza uno de los esfuerzos de desarrollo humano más exitosos e innovadores de Oriente Medio.
 
Lo que está en juego es el acceso a educación de 525.000 niños y niñas en 700 escuelas de UNRWA, y su futuro. Está en juego la dignidad y la seguridad humana de millones de refugiados de Palestina, que necesitan asistencia alimentaria de emergencia en Jordania, Líbano, Siria, Cisjordania y la franja de Gaza. Lo que está en juego es el acceso de los refugiados a atención sanitaria, incluida la atención prenatal y otros servicios que salvan vidas. Están en juego los derechos y la dignidad de toda una comunidad.
 
La contribución reducida también tiene un impacto en la seguridad regional en un momento en que Oriente Medio se enfrenta a múltiples riesgos y amenazas, especialmente el de una mayor radicalización.
 
Ante la responsabilidad de preservar las operaciones en la crisis financiera más dramática de la historia de UNRWA, como Comisionado General, hoy:
• Hago un llamamiento a los Estados Miembros de las Naciones Unidas para que se unan a UNRWA y les digan a los refugiados de Palestina que sus derechos y su futuro importa.
• Pido a nuestros socios – los países de acogida y nuestros donantes, entre ellos los de la región – que se unan y apoyen a UNRWA para que podamos crear nuevas alianzas e iniciativas de financiación que aseguren que los estudiantes refugiados de Palestina siguen teniendo acceso a la educación en nuestras escuelas y que preserven, a través de nuestros servicios, la dignidad de los niños y niñas refugiados de Palestina y sus familias.
• Pido a las personas de buena voluntad en cualquier lugar del mundo en el que haya solidaridad con los refugiados de Palestina que se unan a nosotros en la respuesta a esta crisis y que donen a UNRWA para asegurar que los niños y niñas refugiados de Palestina tienen un futuro. 
• Comunico que en los próximos días vamos a lanzar una campaña global para mantener nuestras escuelas y clínicas abiertas a lo largo de 2018 y más allá.”