“La elección del 9 de agosto no fue libre ni equitativa. La Unión Europea no reconoce los resultados falsificados”, expresó en un comunicado Josep Borrell, alto representante de la UE para política exterior

Lukashenko, cuya reelección es disputada por protestas masivas, juró el cargo inesperadamente el miércoles (23.9.2020) en una ceremonia que solo se hizo pública después. El anuncio provocó inmediatamente una nueva manifestación de la oposición en Minsk, que fue reprimida por docenas de detenciones. “Esta ‘investidura’ contradice directamente la voluntad de amplios sectores de la población bielorrusa, expresada en numerosas manifestaciones pacíficas y sin precedentes (…) y no hará sino agravar la crisis política” del país, subrayó Borrell.