La Comisión Europea ha impuesto a Google una nueva multa de 1.490 millones de euros por abuso de posición dominante, en este caso por imponer restricciones a terceras páginas web en el mercado de publicidad online a través de su plataforma ‘Adsense for Search’.

La Comisaría Europea de Competencia vuelve a sancionar al gigante tecnológico por incumplir las normas comunitarias antimonopolio, en este caso por imponer “cláusulas restrictivas” en contratos con páginas web de terceros que impidieron a sus rivales emplazar en ellas sus propios anuncios relacionados con búsquedas.