La Unión Europea ha prometido 230 millones de euros para ayudar a combatir el brote de COVID-19. Lo han anunciado en una rueda de prensa, Janez Lenarčič, diplomático esloveno y Comisario europeo para la gestión de crisis, junto con la comisaria de Seguridad Alimentaria, Stella Kyriakidou.

El objetivo de esta cantidad es fomentar la investigación para buscar una vacuna, para la Organización Mundial del Comercio y para repatriar a ciudadanos europeos que se encuentra en la provincia de Wuhan en China.

El dinero está repartido de la siguiente manera:

  • 114 millones de euros para el llamamiento de la Organización Mundial de la Salud (OMS) a la preparación mundial.
  • 15 millones de euros para apoyar a los países asociados.
  • 100 millones de euros para la financiación de la investigación, el desarrollo de vacunas y el tratamiento.
  • 3 millones de euros para apoyar los esfuerzos de los Estados miembros en el suministro de equipo de protección personal y en las repatriaciones de ciudadanos de la UE.
  • Los comisarios insistieron en que no habrá restricciones en los viajes o en el comercio por el momento.

Bruselas trata de evitar el pánico

Algunos países europeos amenazan con cerrar sus fronteras para evitar la propagación del virus. La Comisión Europea cuestiona esta decisión y asegura que cualquier medida de este tipo siempre se debe adoptar después de un “análisis de riesgo creíble y bajo recomendaciones científicas reales”. En cualquier caso, recuerda que la normativa vigente permite llevar a cabo controles en las fronteras de los estados miembros.

Los expertos han dejado claro que la Organización Mundial del Comercio no ha recomendado imponer restricciones de viaje y comercio, por eso, piden que no cunda el pánico entre la población.