Los frutos secos y el pescado son la tercera y cuarta causa de alergia alimentaria infantil   

Los pediatras alergólogos recomiendan vigilar las comidas navideñas por el mayor riesgo de reacciones alérgicas que tienen los niños, al comer más veces fuera de casa y probar alimentos por primera vez. “Muchos prueban los frutos secos en los dulces navideños o el pescado y el marisco, que son la tercera y cuarta causa de alergia alimentaria infantil”, indica el doctor Luis Echeverría, coordinador del Grupo de Trabajo de Alergia Alimentaria de la  Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP).

La mayoría de las reacciones anafilácticas en niños se producen como consecuencia de la ingesta accidental de alimentos y una de cada cinco ocurre fuera de la vivienda, según las últimas cifras. “En Navidades son más habituales los descuidos o que la persona que prepara los menús no esté bien informada, por lo que los riesgos son mayores, más si cabe cuando en los últimos años es muy frecuente que esas celebraciones se hagan en restaurantes”, señala el doctor Echeverría. Por ello, es importante tener en cuenta escoger un establecimiento que cumpla con la normativa actual que obliga a informar de los alérgenos contenidos en los platos.

Por este motivo, la SEICAP ofrece un decálogo de consejos para unas Navidades felices y seguras para niños alérgicos a alimentos, que se puede descargar en su web www.seicap.es. En él se incluyen las siguientes recomendaciones:

  1. Informar a la persona encargada de la comida: es importante que quien se encargue de cocinar y preparar los alimentos conozca las alergias alimentarias de los niños. Hay que tener en cuenta que afectan a entre el 4 y 8% de los niños y que las más comunes son las de huevo, leche, seguidos de los frutos secos, el pescado, el marisco, las legumbres y las frutas.
  2. Leer los etiquetados de los productos: hay que saber identificar alimentos que pueden estar ocultos y que aparecen en el etiquetado como aditivos o con nombres técnicos. Tanto los productos envasados como los que se presentan sin envasar, o son envasados en el momento de compra, están obligados por ley a facilitar la información alimentaria.
  3. Adaptar el menú: una vez el encargado de preparar la comida conoce las diferentes alergias alimentarias de los más pequeños, es preferible cocinar recetas con alimentos que puedan comer todos los invitados.
  4. Preparación de la comida: deberán utilizarse utensilios de cocina diferentes para cocinar los platos de los niños con alergias alimentarias, pues hay casos en los que un mínimo contacto con el alimento alérgeno pueden causar un shock anafiláctico. Hay que tener en cuenta que uno de cada cinco casos de reacciones alérgicas en niños se produce fuera de casa y el principal desencadenante son los alimentos.
  5. Inhalación: la inhalación de humos y vapores procedentes del cocinado de algunos alimentos como por ejemplo los pescados, puede ser motivo de reacción en algunos niños, por lo que estos deben quedarse fuera de la cocina mientras estos alimentos se preparan.
  1. Presentación de los platos: es importante que a la hora de presentar los platos no se coloquen fuentes para compartir como de ensalada o pan, puesto que se corre el riesgo de que algún comensal favorezca indirectamente el contacto del niño con el alimento que le causa la alergia.
  1. Nuevos alimentos: hay pequeños para los que las Navidades son su primera oportunidad de probar alimentos que nunca antes han probado como los mariscos o frutos secos presentes en los turrones. Hay que prestar especial atención en estos casos por posibles reacciones motivadas por una alergia.
  1. No ofrecer alimentos a los niños: a pesar de que los niños alérgicos a alimentos están muy concienciados con su enfermedad, puede haber casos en los que no o que sean muy pequeños como para saber qué pueden comer. Es por eso que será preciso tener el máximo cuidado a la hora de ofrecerles alimentos.
  1. Medicación de rescate: no descuidarse ante los desplazamientos para comer y cenar fuera de casa en Navidades, y llevar siempre la medicación de rescate para administrar en caso de reacción y así poder actuar a tiempo, sobre todo en el caso de los niños con riesgo de anafilaxia que deben llevar siempre con ellos sus autoinyectores de adrenalina.
  1. No aislar: no hay que aislar a los niños con alergias a la hora de sentarse a la mesa ni apartarles. Deben sentirse como uno más evitando que se sientan excluidos socialmente.