El informe preliminar de la investigación liderada por una relatora especial de la ONU ha concluido que, “prima facie” (a primera vista) el periodista saudita Jamal Khashoggi “fue víctima de un asesinato brutal y premeditado, planeado y perpetrado por funcionarios de Arabia Saudita”.

Esta es la conclusión a la que ha llegado la francesa Agnés Callamard, investigadora de la ONU, tras recopilar información de diversas fuentes durante una visita oficial que hizo a Turquía entre el pasado 28 de enero y el 3 de febrero.

Callamard explicó que los intentos de Turquía de llevar a cabo una investigación rápida, independiente y transparente “han sido restringidos y socavados gravemente por Arabia Saudita”. “Desafortunadamente, a los investigadores turcos no se les dio el tiempo ni el acceso adecuado para llevar a cabo un análisis profesional y efectivo de la escena del crimen”.

El asesinato, añade, viola la ley internacional y las reglas de las relaciones internacionales ya que la inmunidad diplomática nunca tuvo el propósito “de que se pudieran cometer crímenes y exonerar a los autores de su responsabilidad”. La relatora describe la respuesta saudita como “inmunidad para tener impunidad”.

Khashoggi, que era un columnista del Washington Post crítico con la monarquía saudita, fue asesinado en el Consulado de Arabia Saudita en Estambul el 2 de octubre.

La relatora presentará sus conclusiones al Consejo de Derechos Humanos en el mes de junio.