Taiwán ha prometido este martes que no cederá a las presiones y luchará contra el comportamiento “cada vez más descontrolado” de China.

Esta reacción de la isla está provocada por la pérdida de El Salvador como país aliado, que después de romper con Taipei, ha establecido relaciones diplomáticas con Pekín.

Éste es el tercer aliado que pierde Taiwán en el último año, lo que reduce a 17 los países que lo reconocen como Estado independiente y no apoyan la política de “una sola China” respaldada por la ONU.

La presidenta taiwanesa, Tsai Ing-wen, ha realizado una declaración institucional en la que ha denunciado que la decisión de El Salvador es una evidencia más de los esfuerzos de China para estrangular a la isla, entre los que ha incluido también la patrullas regulares de bombarderos chinos alrededor de Taiwán.