El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, ha pedido a Irán que se abstenga de provocaciones o acciones violentas porque un nuevo conflicto “no interesaría a nadie”, tras el ataque estadounidense que mató al general iraní Qasem Soleimaní en Irak.

“En nuestra reunión, los aliados pidieron moderación. Un nuevo conflicto no interesaría a nadie. Así que Irán debe abstenerse de cometer más violencia y provocaciones”, ha dicho el político noruego en una rueda de prensa tras la reunión del Consejo del Atlántico Norte, el máximo órgano de decisión de la OTAN, a nivel de embajadores.

Además, ha precisado que las actividades de entrenamiento de la Alianza en Irak se reanudarán “cuando la situación lo permita”. Tras la muerte de Soleimaní, la Alianza decidió el sábado suspender “de forma temporal” sus actividades de entrenamiento del ejército y las fuerzas de seguridad iraquíes.