El recrudecimiento de la violencia impide la ayuda humanitaria en el este de República Democrática del Congo, donde sus habitantes sufren una pesadilla atrapados en el fuego cruzado entre Gobierno y grupos armados

Los ataques de grupos armados a las comunidades en el este de la República Democrática del Congo crean una crisis humanitaria y amenazan la distribución de ayuda, declararon varias agencias de Naciones Unidas este viernes.

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) tuvo que suspender temporalmente su ayuda ya que la seguridad en el terreno de su personal y el de sus socios no está garantizada y el acceso se ha vuelto muy difícil. “Eso significa que miles de personas no recibirán asistencia alimentaria en los próximos días”, explicó su portavoz, Herve Verhossel.

Las tensiones en el territorio del este de Beni en la provincia de Kivu del Norte aumentaron desde el lanzamiento de una operación de seguridad dirigida por el Gobierno contra las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF) el 30 de octubre, informó el portavoz de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) a periodistas en Ginebra.

Según ACNUR, la ciudad de Beni es el hogar de alrededor de 500.000 personas. De acuerdo con la Agencia, los niños necesitan apoyo inmediato ya que muchos han perdido a sus padres o han llegado solos. El reclutamiento forzado por parte de grupos armados es una amenaza real para la seguridad de los niños, y las mujeres también enfrentan violencia sexual generalizada, abusos y riesgo de explotación.

Las personas en el este de la República Democrática del Congo continúan siendo blanco de ataques por una multitud de grupos armados, con al menos 100 civiles asesinados en ataques violentos en la región de Beni y miles desplazados desde el 2 de noviembre.

Obstáculos para la respuesta al Ébola

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que los niveles de vigilancia de ébola (el seguimiento a cualquier persona que haya entrado en contacto con personas infectadas) tuvieron que ser reducidos de un 86% a un 59% al comienzo de la semana ya que alrededor de un tercio del personal de la OMS de respuesta al Ébola en Beni ha sido reubicado temporalmente en Goma.

Hasta el 26 de noviembre, se había notificado un total de 3304 casos de ébola. Unas 2199 personas han muerto desde que se declaró el brote el 1 de agosto de 2018. En su última actualización sobre la enfermedad, el Ministerio de Salud del país señaló la interrupción de las actividades en los sectores de Beni y Butembo, luego de las manifestaciones populares por el asesinato de civiles.