El responsable humanitario de la ONU ha denunciado que los camiones con ayuda humanitaria que entran en Siria resultaron dañados durante unos bombardeos en los que también se atacó “intencionalmente” un hospital.

Mark Lowcock explicó que “múltiples misiles aéreos” alcanzaron la carretera que lleva al cruce de Bab al-Hawa entre Turquía y el norte de Idlib. Unos 1000 camiones de la ONU cruzan por ese punto cada mes. Uno de los misiles destruyó o dañó 24 camiones. Otro alcanzó un almacén de una ONG destruyendo suministros suficientes para 4000 personas.

Lowcock además denunció que la ayuda que entra en Siria luego no puede cruzar entre las zonas controladas por el gobierno y otros grupos combatientes: “Aunque entregamos 1000 camiones cada mes de ayuda a través de la frontera al noroeste del país, todavía no hemos visto un solo camión, ni uno solo, cruzar las líneas”.

La reunión del Consejo estuvo presidida por el nuevo Secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, que dijo que “será una vergüenza” para todos si no se logra acabar con la guerra en Siria y pidió al Consejo que reautorice la apertura de los pasos cerrados para la ayuda humanitaria y del único que permanece abierto.