Desde la Misión en Colombia hasta el Secretario General, las Naciones Unidas rechazaron la decisión de un grupo de ex-miembros de las FARC-EP de regresar a las armas, asegurando que la paz y la democracia continúan siendo la única solución para la estabilidad del país.

“No hay justificación para regresar a las armas en Colombia”, dijo el portavoz del Secretario General;  Stéphane Dujarric reafirmó el total apoyo de las Naciones Unidas al proceso de paz y resaltó el compromiso diario con la paz de la gran mayoría de los miembros del hoy partido político de las FARC.

“La decisión de dejar las armas y buscar sus objetivos a través de medios democráticos fue la decisión correcta históricamente, y continuamos apoyando los esfuerzos del Gobierno de Colombia y de todas las partes para implementar el proceso de paz y para superar todos los obstáculos que hagan falta”, recalcó el portavoz.

Por su parte la Misión de Verificación de la ONU en el país rechazó y condenó enfáticamente en un comunicado el anuncio del rearme.

También se hizo eco de las palabras del portavoz destacando el firme compromiso de la inmensa mayoría de hombres y mujeres en el proceso de reincorporación que sigue cumpliendo con el Acuerdo y los instó a persistir en su voluntad de paz.

“El Acuerdo Final de Paz firmado entre el Gobierno de Colombia y las FARC-EP en el 2016 ha puesto fin a cinco decenios de confrontación. La Misión de Verificación enaltece la resiliencia de la sociedad y las instituciones colombianas y hace un llamado a que se mantenga la fe en un proceso de paz que ha permitido salvar miles de vidas”, se lee en el documento.

La Misión recordó que la construcción de la paz es compleja y de largo aliento y pidió que se redoblen los esfuerzos para implementar el acuerdo.

“La Misión y el equipo de país de la ONU en Colombia reiteran su pleno compromiso con la construcción de la paz en Colombia, de la mano de las partes, de la sociedad colombiana y de la comunidad internacional”, apuntó.