La Alta Comisionada para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, asegura que la situación en Myanmar recuerda a la de Siria hace una década y advierte que puede desembocar en una guerra: “hay claros ecos de Siria en 2011. Allí también vimos protestas pacíficas a las que se respondió con una fuerza innecesaria y claramente desproporcionada. La represión brutal y persistente ejercida por el Estado sobre su propio pueblo hizo que algunas personas tomaran las armas, a lo que siguió una espiral de violencia que se expandió rápidamente por todo el país”, dijo la portavoz de la oficina Ravina Shamdasani.

Bachelet recuerda que el anterior Alto Comisionado ya advirtió en 2011 que la falta de respuesta de la comunidad internacional “podría ser desastrosa para Siria y más allá”.

“La Alta Comisionada teme que la situación en Myanmar se encamine hacia un conflicto en toda regla. Los Estados no deben permitir que se repitan los errores mortales que se cometieron en el pasado en Siria y en otros lugares”.

Bachelet insta a los Estados a tomar medidas inmediatas, decisivas y que tengan impacto para empujar a los líderes militares de Myanmar a detener su campaña de represión y masacre de su pueblo.