Una comisión especial de la Organización de Estados Americanos (OEA) advirtió este martes (19.11.2019) que el gobierno de Nicaragua “volvió inviable la democracia” tras concluir que existe una “alteración del orden constitucional”, lo que acerca el país centroamericano a la expulsión del organismo.

En el documento, la comisión reconoce que sus gestiones con el Gobierno del presidente nicaragüense, Daniel Ortega, han sido “infructuosas” y, por ello, pide la convocatoria “inmediata” de una Asamblea General de la OEA, el foro supremo del organismo que reúne a los cancilleres del continente.

En esa reunión de carácter extraordinario, los titulares de Exteriores pueden optar por proponer la suspensión de Nicaragua, la manera más dura que tiene la OEA de amonestar a un país.

El informe fue dado a conocer en Washington, en momentos de nuevas tensiones políticas en Nicaragua, tras la detención de 16 activistas opositores, huelgas de hambre de madres de “presos políticos” y el ataque a iglesias católicas por parte de fanáticos del gobierno.

La comisión asegura que el Gobierno de Ortega ha usado “mecanismos de control y subordinación” para controlar los demás poderes del Estado, incluidos el Legislativo, Judicial y el Consejo Supremo Electoral.

Esas medidas adoptadas por Ortega “hacen inviable el funcionamiento democrático del país, transformándolo en un Estado cooptado e incompatible con el Estado de derecho”, concluye el informe.