La capitana del Sea Watch estaba en arresto domiciliario por haber atracado en la isla de Lampedusa para el desembarco de 40 migrantes.

La jueza ha destacado que no hubo resistencia a la autoridad y que la joven alemana, Carola Rackete, actuó para proteger las vidas humanas y cumplió con su deber. Tampoco cometió, dice, el crimen de resistencia a barco de guerra ya que la embarcación contra la que chocó era una lancha patrullera.

Por ello, no ha ordenado ninguna medida cautelar y ha rechazado la petición de la Fiscalía. Esta solicitaba validar la detención y prohibir a Rackete permanecer en la provincia de Agrigento.