Con el objetivo es descubrir más sobre la composición mineral del satélite y la presencia de agua, La India ha lanzado con éxito su misión Chandrayaan-2 al inexplorado polo sur de la Luna, el proyecto más ambicioso hasta ahora de la agencia espacial india y que hace una semana tuvo que ser abortado a una hora del despegue.

Compuesto de una sonda que orbitará alrededor de la Luna, un módulo de alunizaje y el vehículo lunar propiamente dicho, esta misión toma el testigo de la Chandrayaan-1, lanzada en 2008 y que logró hacer más de 3.400 órbitas alrededor del satélite.

El vehículo aterrizará en el hasta ahora virgen polo sur de la superficie luna con la intención eminentemente científica de descubrir más sobre la composición mineral del satélite y la presencia de agua, aunque esa fecha ahora deberá ser revisada. Luego explorarará la superficie lunar durante unos 14 días, en los que recorrería unos 500 metros, mientras que la sonda permanecería en órbita lunar durante algo más de un año para recabar información del satélite terrestre.

Si finalmente la misión lograse culminar con éxito, dada la dificultad de completar un aterrizaje controlado en la Luna, la India se convertiría en el cuarto país en practicar un alunizaje, después de Estados Unidos, Rusia y China.