La biodiversidad está desapareciendo y su importancia es vital para nosotros

El informe elaborado por la FAO se basa en información proporcionada de manera específica para este estudio por 91 países y en el análisis de los últimos datos a nivel mundial. Esta denuncia asimismo, la disminución de la diversidad vegetal en las explotaciones agrícolas, el aumento del número de razas ganaderas en peligro de extinción y el incremento de la proporción de poblaciones de peces que padecen sobrepesca.

De unas 6 000 especies de plantas que cultivamos para obtener alimentos, menos de 200 contribuyen de manera sustancial a la producción alimentaria mundial, y tan sólo nueve representan el 66 por ciento del total de la producción agrícola.

La base de nuestros sistemas alimentarios, gravemente amenazada

La producción ganadera mundial se basa en unas 40 especies animales, de las cuales sólo un puñado nos proporciona la mayor parte de la carne, leche y huevos. De las 7 745 razas de ganado locales (que se dan en un solo país) registradas en el mundo, el 26 por ciento está en peligro de extinción.

Casi un tercio de las poblaciones de peces están sobreexplotadas y más de la mitad han alcanzado su límite de explotación sostenible.

La información de los  países que han aportado datos revela que las especies silvestres para la alimentación y otras muchas que contribuyen a los servicios ecosistémicos vitales para la alimentación y la agricultura, están desapareciendo rápidamente, incluidos los polinizadores, los organismos del suelo y los enemigos naturales de las plagas.

El mayor número de especies de alimentos silvestres en declive se encuentra en países de América Latina y el Caribe, seguidos de Asia y el Pacífico y África. Esto podría ser, sin embargo, resultado de que las especies silvestres para obtener alimentos están más estudiadas en estos países que en otros.

Muchas de las especies de la biodiversidad asociada también se encuentran gravemente amenazadas. Aquí se incluyen aves, murciélagos e insectos que ayudan a controlar plagas y enfermedades, la biodiversidad del suelo y polinizadores silvestres, como abejas, mariposas, murciélagos y aves.

Los bosques, pastizales, manglares, praderas marinas, arrecifes de coral y los humedales en general . Todos ellos ecosistemas clave que prestan numerosos servicios esenciales para la alimentación y la agricultura son el hábitat de innumerables especies que también están disminuyendo rápidamente.

Principales causas de la pérdida de biodiversidad

Las causas de la pérdida de biodiversidad para la alimentación y la agricultura según estos países son: los cambios en el uso más la gestión de la tierra y el agua, seguidas de la contaminación, la sobrepesca y la sobreexplotación, el cambio climático, el crecimiento demográfico y la urbanización.

Aumentan las prácticas respetuosas con la biodiversidad

 Un ochenta por ciento de los 91 países indican que utilizan una o más de estas prácticas y estrategias, como: agricultura orgánica, manejo integrado de plagas, agricultura de conservación, gestión sostenible de los suelos, agroecología, gestión sostenible de los bosques, agrosilvicultura, prácticas de diversificación en la acuicultura, el enfoque ecosistémico de la pesca y restauración de los ecosistemas.

La mayoría de los países han establecido marcos legales, normativos e institucionales para el uso sostenible y la conservación de la biodiversidad, pero a menudo resultan inadecuados o insuficientes.

El informe hace un llamamiento a los gobiernos y a la comunidad internacional para que sean más contundentes para reforzar promover iniciativas en pro de la biodiversidad y abordar los principales factores que provocan su pérdida.

También deben realizarse mayores esfuerzos para mejorar el estado del conocimiento de la biodiversidad para la alimentación y la agricultura, ya que persisten muchas lagunas de información, en particular en lo que respecta a las especies de la biodiversidad asociada. Más del 99 por ciento de las bacterias y especies, y su impacto en la alimentación y la agricultura nos siguen siendo desconocidas.

El informe destaca igualmente el papel que puede desempeñar el público 

Los consumidores pueden optar por productos cultivados de forma sostenible, comprar en los mercados campesinos o boicotear alimentos considerados insostenibles. En varios países, los “científicos ciudadanos” desempeñan un papel importante en el seguimiento de la biodiversidad para la alimentación y la agricultura.

Ejemplos de impactos de la pérdida de biodiversidad:

• En Gambia, las pérdidas masivas de alimentos silvestres han obligado a las comunidades a recurrir a otras alternativas, a menudo alimentos producidos de forma industrial, para complementar su dieta.
 En Egipto, el aumento de las temperaturas provocará desplazamientos hacia el norte en los ámbitos de las especies de peces, lo que repercutirá en la producción pesquera.
• La escasez de mano de obra, los flujos de remesas y la creciente disponibilidad de productos alternativos baratos en los mercados locales han contribuido al abandono de los cultivos locales en Nepal.
• En las selvas amazónicas de Perú, se prevé que los cambios climáticos conduzcan a la “sabanización”, con impactos negativos en el suministro de alimentos silvestres.

Prácticas favorables a la biodiversidad: 

 Los agricultores californianos permiten que sus arrozales se inunden en invierno, en lugar de quemarlos después de la temporada agrícola. Esto proporciona 111 000 ha de humedales y espacio abierto para 230 especies de aves, muchas en peligro de extinción. Como resultado, muchas especies han comenzado a crecer en número, y la población de patos se ha duplicado.
• En Francia, alrededor de 300 000 ha de tierra se gestionan según principios agroecológicos.
• En Kiribati, la cría integrada de sabalotes, peces de arena, pepinos de mar y algas garantiza una alimentación e ingresos regulares, ya que, a pesar de las condiciones meteorológicas cambiantes, al menos un componente del sistema siempre produce alimentos.