En la apertura de la sesión anual del Congreso de Pekín, el primer ministro Li Keqiang dio a conocer las proyecciones de crecimiento para el gigante asiático. Li trató de asegurar al país de que los dirigentes mantendrían a la segunda economía más grande del mundo en una posición segura ante el contexto de mayores riesgos.

 – Li advirtió que el país afronta una “dura lucha” al desvelar recortes de impuestos y otras medidas para revitalizar un crecimiento económico que será inferior al esperado en 2019. Li anunció que el objetivo de crecimiento económico para este año quedó rebajado a entre 6 y 6,5 por ciento, una décima menos que en 2018.

“Afrontaremos un entorno más grave y complicado, así como riesgos y desafíos, previsibles y de otro tipo, que son mayores en número y tamaño”, dijo Li en su discurso en la apertura de la sesión anual del Congreso Nacional del Pueblo (CNP), el parlamento, en Pekín.

El año pasado, el PIB se expandió a su ritmo más lento desde 1990 debido a la guerra comercial y las medidas gubernamentales contra los riesgos financieros, lo que elevó los costes de los préstamos corporativos y perjudicó la inversión. La prolongada campaña para frenar las industrias contaminantes y de bajo valor también contuvo al vasto sector manufacturero de China.

Para ayudar a apuntalar la economía, Li dijo que la política fiscal de China se volverá “más enérgica”, y que el Gobierno hará recortes de casi 2 billones de yuanes (298.310 millones de dólares) en impuestos y tarifas que pagan las empresas.

Li dijo también que China vigilará de cerca el empleo en las empresas exportadoras especialmente expuestas al mercado estadounidense y que reducirá el impuesto al valor agregado (IVA) para el sector manufacturero del 16 por ciento al 13 por ciento. El IVA para los sectores de transporte y construcción se reducirá desde el 10 por ciento al 9 por ciento.

El Gobierno apunta a crear más de 11 millones de empleos urbanos nuevos este año y mantener la tasa de desempleo urbano en un 4,5 por ciento, en línea con sus objetivos para 2018. Al mismo tiempo, reducirá las tasas de la seguridad social que pagan las empresas.