La guerra comercial pasó factura a la economía alemana en el segundo trimestre, que se contrajo un 0,1 % arrastrada por el derrumbe de las exportaciones y la producción industrial, sus dos grandes pilares.

La Oficina Federal de Estadística (Destatis) puso números este miércoles a un revés del producto interior bruto (PIB) que ya habían anticipado la mayoría de analistas a la luz de los últimos indicadores, todos en rojo, de la mayor economía europea.

Se trata del segundo trimestre (no consecutivo) en apenas doce meses en el que Alemania decrece. En el tercero del año pasado se contrajo un 0,2 % y luego cerró el año plano, esquivando por la mínima la recesión técnica. Entre enero y marzo, sin embargo, creció un 0,4 %.

En términos interanuales, el crecimiento del PIB fue un magro 0,4 %.

La principal causa de la mala evolución de la economía alemana es la guerra comercial entre Estados Unidos y China, que daña el rendimiento de su potente sector exterior y de su industria manufacturera.