La cumbre tripartita celebrada este viernes en Teherán entre los presidentes de Turquía, Rusia e Irán se ha saldado sin acuerdo en torno a un posible alto el fuego en la provincia siria de Idlib.

La provincia al noroeste del país está ante una inminente ofensiva por parte del régimen sirio. El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, es partidario de un alto en fuego en la zona pero sus homólogos ruso e iraní se resisten.

El presidente ruso, Vladimir Putin, ha argumentado que los grupos terroristas (Tahrir al Sham y el autodenominado Estado Islámico) no forman parte del proceso de diálogo; y el dirigente iraní,  Hasán Rohaní, se ha mostrado de acuerdo en incluir en la declaración final la decisión de cese al fuego. Sin embargo, Rohaní ha dejado claro nada más comenzar la cumbre que combatir el terrorismo en Idlib es “inevitable”.

Además, Putin ha denunciado este viernes que los grupos terroristas presentes en la provincia siria de Idlib “quieren obstaculizar la paz mediante actos provocativos como el uso de armas químicas”.

Por su parte, el presidente turco ha reclamado protección para a la población civil al tiempo que se diseñan acciones para luchar contra los grupos terroristas y ha pedido “garantías” para que una eventual ofensiva contra la provincia siria de Idlib no derive en “una masacre de civiles”. Además, ha confirmado que permanecerán desplegados los 400 militares que Turquía tiene en la región.