El número de personas que no tienen asegurado el acceso a la comida ha crecido en dos millones en el último año. Además, la actual situación tiene implicaciones que van más allá del país y afectan a la región.

La secretaria general adjunta para Asuntos Humanitarios, Ursula Mueller, ha informado este miércoles al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sobre la situación humanitaria en Sudán de la que ha afirmado que estaba empeorando “mucho antes de los últimos acontecimientos” en el país africano, debido principalmente al agravamiento de la crisis humanitaria.

Con los últimos acontecimientos, Mueller se refería a las recientes protestas sociales que han surgido en el país y a los acontecimientos políticos  vividos en las últimas semanas y que incluyen la dimisión del presidente sudanés, Omar Al-Bashir, que llevaba casi 30 años en el poder y está acusado de crímenes de guerra y contra la humanidad por la Corte Penal Internacional.

“El impacto directo de esos acontecimientos en las operaciones humanitarias han sido limitados y las operaciones continúan de forma regular, incluida una campaña de vacunación infantil contra la polio y el sarampión en el sur de la región de Darfur. Sin embargo, la comunidad humanitaria está observando la situación muy de cerca”, dijo Mueller.

La funcionaria dibujó un duro escenario económico y aseguró que, con la devaluación de la moneda, la inflación rampante, especialmente de la comida y los medicamentos, el declive del poder adquisitivo y los cortes intermitentes en los suministros de pan y combustible, la crisis “ha tenido un impacto importante en las necesidades en las operaciones humanitarias, incluidas las de Darfur.

Según el Programa Mundial de Alimentos, el precio del sorgo ha subido un 70% en comparación con el mismo período del año pasado, lo que afecta el poder adquisitivo sobre un alimento básico.

Actualmente 5,8 millones de personas padecen inseguridad alimentaria, en comparación con los 3,8 millones del año anterior. Entre ellas, se encuentran 1,9 millones de personas en Darfur. Se espera que la situación se agrave en los próximos meses.

Por ese motivo, se necesitan nuevos recursos financieros que van más allá de los 26,5 millones de dólares que ha dispuesto el Fondo Central de la ONU para la Acción en Casos de Emergencia, y los 20 del Fondo Humanitario Sudanés.

Implicaciones más allá del país

“La situación en Sudán tiene  implicaciones para la región”, advirtió la alta funcionaria, que recordó la generosidad del Gobierno sudanés al acoger a numerosos refugiados, entre ellos cerca de 150.000 sursudaneses en Darfur.

Sin embargo, asegurar que las personas más vulnerables reciben ayuda requiere un acceso humanitario continuo, por lo que Mueller pidió al Gobierno sudanés que tome más medidas para facilitarlo.