“Hoy en día la totalidad de los niños en Yemen se enfrentan a graves necesidades humanitarias”, indicó el director general para el Medio Oriente y el norte de África del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia al cumplirse el tercer aniversario del inicio de la guerra.

Tras una visita al norte y el sur del país, Gert Cappelaere destacó en un encuentro con la prensa que, durante el año pasado, murieron o resultaron heridos una media de cinco niños por día en Yemen, y el país se ha visto afectado por brotes de cólera y difteria que afectaron a cientos de niños.

Añadió que el tercer aniversario del conflicto ha logrado duplicar los casos de desnutrición aguda grave, que en 2015 ya afectaba a 200.000 menores.

El representante del Fondo destacó que se habla constantemente de la crisis sanitaria y de hambruna en el país, pero se desconoce la educativa.

Alrededor de dos millones de niños  no asiste a la escuela o jamás tuvieron la oportunidad de hacerlo”, dijo.

Según las comprobaciones efectuadas por UNICEF, 2500 escuelas han sido destruidas por la guerra, se usan con fines militares o acogen a personas desplazadas.

A esta situación se ha de añadir el factor de la pobreza.

De acuerdo con las cifras oficiales, el 80% de las personas que viven en situación de carestía extrema ya no pueden permitirse el gasto de permitir que sus hijos vayan a la escuela.

Esta falta de recursos impulsa a los padres a enviar a sus niños a trabajar o mendigar en vez de asistir a clase, destacó Cappelaere.