Las elecciones parlamentarias Irak han supuesto un revés para los partidos tradicionales y, en particular, para el primer ministro Haider al Abadi.

Una coalición inédita, liderada por el clérico radical chií Muqtada al Sadr y compuesta también por los comunistas, encabeza el recuento de votos. Saidur (Marchemos), como se llama esta coalición, es la más votada en seis de las 18 provincias del país, entre ellas Bagdad. Sus seguidores han celebrado los resultados en las calles de la capital iraquí.

En cuanto a la coalición Al Nasr, del primer ministro Haider al-Abadi, respaldada por la comunidad internacional, sufre un enorme varapalo y pierde en todas las circunscripciones salvo en Nínive.

La participación en las elecciones ha sido históricamente baja, del 44,5 por ciento, 15 puntos por debajo de la de hace cuatro años.