La Unión Cristianodemócrata (CDU) de la canciller alemana, Angela Merkel, y los socialdemócratas del Partido Socialdemócrata (SPD), su socio en el Gobierno federal, sufrieron este domingo pronunciadas caídas en las elecciones regionales de Hesse, lo que dificulta aún más la supervivencia de su Ejecutivo.

La CDU (centroderecha) sufrió la mayor derrota desde 1966 en las elecciones de este estado federado, donde los Verdes y la derecha populista Alternativa para Alemania (AfD) son los partidos que ganaron más votos.

“Esta noche tiene un doble mensaje:mensaje mixto: Hesse quiere que la CDU continúe liderando este estado, pero mucha gente nos ha mostrado en estas elecciones que las cosas tienen que cambiar. No en Hesse, sino en Berlín. Mi mensaje a los partidos de la gran coalición: Menos disputas, más enfoque en asuntos reales. Eso convencerá a la gente”, señaló Volker Bouffier, candidato de la CDU en Hesse.