La Alianza Mundial por la Educación (AME) recaudó 2.300 millones de dólares (1.860 millones de euros) para lograr una educación universal de calidad, tras las contribuciones anunciadas en la conferencia celebrada en Dakar, Senegal.

La conferencia estuvo copresidida por los jefes de Estado de Senegal, Macky Sall, y de Francia, Emmanuel Macron.
“Reitero mi llamamiento a los países donantes que no han reaccionado todavía”, dijo Sall, al resaltar que “la educación no tiene precio” y es “la línea de frente de todas las batallas”.

El objetivo del encuentro era recaudar 3.000 millones de dólares (2.400 millones de euros).
Emmanuel Macron manifestó que “se van a mantener los esfuerzos para alcanzar los objetivos de la Alianza”.

Entre los asistentes a la cumbre figuraron siete mandatarios africanos; el presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim; la directora general de la UNESCO, Audrey Azoulay, y la cantante Rihanna, embajadora de buena voluntad de esta Alianza.

Para la Directora General de la UNESCO, “la educación debe convertirse en la prioridad de la ayuda al desarrollo”. “Estamos aquí”, dijo para movilizar más fondos, para apoyar los esfuerzos nacionales y para hacer de la educación una responsabilidad común”.

Los presidentes de Mali, Burkina Faso, Níger y Chad anunciaron sus planes de dedicar más del 20 % del presupuesto de sus países a la educación.

Estos mandatarios coincidieron en que es posible acabar con una “realidad lamentable” que mantiene a más de 300 millones de niños sin educación en todo el mundo, la mayoría de ellos en África subsahariana.