La Agencia Internacional de la Energía, en un informe publicado este martes, subraya que para cumplir los objetivos del Acuerdo de París y contener el cambio climático, la electricidad que no genera dióxido de carbono (CO2), como las renovables y la nuclear, tendría que progresar al triple de ritmo al que lo ha venido haciendo hasta ahora. Según la AIE, la electricidad de origen nuclear debería tener un papel clave en la transición energética hacia un sistema sin emisiones de carbono como complemento de las renovables.

La AIE señala que la energía nuclear se enfrenta a un futuro “incierto” en muchos países: “el mundo corre el riesgo de un fuerte descenso en su uso en economías avanzadas que podría generar miles de millones de toneladas de emisiones adicionales de carbono”.

El documento señala además que las plantas envejecidas están comenzando a cerrarse en las economías avanzadas, en parte debido a las políticas para eliminarlas, “pero también como resultado de factores económicos y regulatorios”. “Sin cambios en las políticas, las economías avanzadas podrían perder el 25% de su capacidad nuclear para 2025 y hasta dos tercios de ella para 2040”, alertan.

Además, el organismo apunta que la falta de nuevas extensiones de vida útil de las plantas nucleares existentes y los nuevos proyectos “podrían generar 4 mil millones de toneladas adicionales de emisiones de CO2”.